Bibliotecas de Dos Hermanas


II Encuentro DDHH

Lugar: Biblioteca Pública Municipal "Pedro Laín Entralgo" en Plaza de Huerta Palacios s/n, Dos Hermanas, Sevilla (España)

Fecha: Sábado, 29 de septiembre de 2007

Hora: 10:30

Actividad: Conferencia No es la ramita de perejil: es Literatura del escritor Rafael Marín.

Hay algo que Rafa no sabe (aún). La presentación que hice de él antes de que comenzara su conferencia resultó improvisada. Pero no fue por falta de preparación. De hecho, después de haber leído varios de sus libros y haber hablado con él con cierta frecuencia en el último año y medio, me sentía completamente preparado para presentarlo ante el público expectante. Debido al tema que iba a tratar después, quise resaltar la importancia de Rafael Marín como escritor, mencionando su primera novela, Lágrimas de luz, con la que empezó a resplandecer como autor de género, y la última que ha publicado, Juglar, resultado de la madurez que ha alcanzado en su trayectoria literaria.


Rafael Marín

José Ángel Muriel presentando a Rafael Marín antes de su conferencia


Recojo a continuación algunas de las reflexiones que hizo la mañana del sábado (no puedo asegurar que las pronunciara exactamente tal como las transcribo) y que mantuvieron tan atento al público:


Si no hay forma, no hay literatura.

La calidad literaria se ha visto entorpecida por las malas traducciones, algo que influye en la presentación del producto y en la percepción del lector sobre el género.

El canon existe. Hay libros buenos sin éxito y libros malos que triunfan.

La literatura es una reflexión sobre el mundo a través de una reflexión continuada de la palabra.

Para escribir bien hay que ser armónico, aun siendo sencillo. Hay que tener en cuenta que cada palabra tiene su peso. El escritor debe recapacitar y modelar cada palabra que use antes de escribirla.

Escribir un libro cuesta un gran esfuerzo y hay que ser consciente de que no se trata de un mero pasatiempo.

Hay que cuidar los personajes, las formas, la descripción, no sólo puede haber diálogos (característica propia del teatro frente a la narración, que identifica el relato y la novela), usar bien la documentación; en defintiva, buscar la voz propia al escribir (no imitar el estilo de otro) y la originalidad que en ello reside, buscar la estructura de cada historia (se aprende mucho leyendo, sobre todo leyendo cine) y los capítulos equilibrados, con un número de páginas similar. Con una estructura bien concebida, cada libro tendrá su propia música e imprimirá su propio matiz.

Escribir un libro es la búsqueda de una melodía, por tanto, debe ser diferente para cada obra.

Primera ley del lector: Si no te agrada, no sigas leyendo. Puede que los parámetros por los que se rige el libro no coincidan con tus gustos en ese momento.