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Apostillas y notas del autor

Dragones en la historia

Las mismas bestias que los caballeros de la Edad Media extinguieron tras darles caza incesante y que sólo los libros tildados de fantásticos osaban describir tuvieron su origen en los pocos pterosaurios que consiguieron escapar de Lea Aztli cuando fue arrasada por el cataclismo.

Durante la incursión en Lea Aztli, la expedición emprendida para capturar a dos torosaurios se encuentra con diferentes tipos de monstruos. Uno de ellos era una invención del autor hasta que se publicaron los estudios del paleontólogo David Varricchio, de la Universidad del Estado de Montana. Se trata de la bestia que vive bajo el suelo, en una cueva excavada en la tierra desde la que acecha a sus víctimas. Según la revista Nacional Geographic (junio de 2008), Varricchio descubrió en la formación Blackleaf, en Montana, fósiles de un dinosaurio adulto y dos crías en una cámara del tamaño de una bañera. La madriguera se inundó hace unos 95 millones de años, probablemente después de que los animales hubieran muerto, y se llenó de arena que posteriormente se endureció, enterrando así la estructura y preservando los fósiles, pertenecientes a una nueva especie emparentada lejanamente con los hadrosaurios. Se trata de herbívoros de pequeño tamaño que combinaban rasgos apropiados para excavar, con hombros y miembros anteriores robustos, con patas traseras adaptadas para la marcha bípeda. De ahí su nombre: Oryctodromeus o excavador corredor. La estrecha entrada a la guarida, sepultada bajo tres capas de sedimentos, mantenía alejados a los depredadores.