Temed este instrumento, porque, si no lo teméis,
las estrellas abrasarán la tierra y devorarán el cielo,
palidecerá el brillo del sol del estío,
grandes tormentas estallarán con furia para asolar los campos,
y los asientos de los dioses enrojecerán por la sangre...
Profecía inscrita en el obelisco de la Plaza Mayor de Thool,
capital de Manu (la Atlántida)